lunes, 27 de junio de 2011

GANAMOS, GANO LA VERDAD ¡¡CARLOS FUENTEALBA PRESENTE!!

Mirta Mendez - Mario Alonso - Ariel Cid - Marcelo Vilche - Ceferino Vázquez

Dos jornadas de mentiras, de escuchar como se inventaron perrsonas, sucesos, circunstancias, modos, horarios, días, etc., terminaron como no podía ser de otra manera, con la totalidad de l@s cumpas absueltos, el fiscal en el ridículo total y los dos policía mentirosos acusados por ambas defensas del delito de falso testimonio.

GANAMOS, GANO LA VERDAD Y CAMINAMOS UN PASO MAS CONTRA LA IMPUNIDAD Y POR JUSTICIA COMPLETA, JUICIO Y CASTIGO PARA TODOS LOS RESPONSABLES POLITICOS E INTELECTUALES DEL FUSILAMIENTO PUBLICO DEL COMPAÑERO CARLOS FUENTEALBA.
¡¡CARLOS FUENTEALBA PRESENTE!!
¡¡AHORA Y SIEMPRE!!


Quiero agradecer desde lo más profundo del sentimiento a todas y todos l@s cumpas que nos acompañaron brindándonos su respaldo irrestricto.

A l@s cumpas de S.E.Ju.N.
A l@s cumpas de ATE
A l@s cumpas de ATEN
A l@s cumpas de las organizaciones sociales.
A l@s cumpas del Encuentro por Chos Malal.
A Moncho Vázquez, al Lobo Jauge y l@s cumpas de la Juventud UCR.
A l@s cumpas del Movimiento Evita y la JP.
A LA CTA, en especial a la Juventud CTA Chos Malal.

A Julio Fuentes, a César Sagredo y a Mari Rebolledo.
A la familia Faúndez.

A Federico Egea y Asunción Miras Trabalón por haber defendido fundamentalmente la lucha y la libertad.
A l@s cumpas de Radio Nacional Chos Malal, a FM Patagonia, a Gustavo Romans, a Adriana Meyer (Página 12/Marca de Radio), a Capi Imazio LRA  6 Radio Nacional Mendoza), al Chino Sebastián González, por habernos permitido llevar nuestra palabra hasta todos los rincones del país.
Un agradecimiento especial a los compañeros de FASINPAT, siempre presentes.
GRACIAS A TOD@S COMPAÑER@S, SEPAN QUE SIEMPRE PUEDEN CONTAR CONMIGO.
Mario

jueves, 16 de junio de 2011

De erupciones volcánicas, elecciones y desidia.

Según parece, en la provincia de Neuquén, así como en el resto de las provincias y en el gobierno nacional, lleva más preocupación las próximas elecciones que la tragedia que viven los pueblos de la Patagonia afectados por la erupción del volcán Puyehue.
Según leo hoy en los distintos medios de información, El material analizado (ceniza volcánica del Puyehue), por ser vítreo (70% sílice), puede afectar ojos y vías respiratorias.” Diario Río Negro – 16/06/2011.
Esto no es una novedad, basta buscar en libros y en la misma web información respecto de la composición de la ceniza volcánica para arribar al mismo diagnóstico que hoy se difunde.
El SÍLICE es óxido de silicio.
El óxido de silicio (IV) o dióxido de silicio (SiO2) es un compuesto de silicio y oxígeno, llamado comúnmente sílice; uno de los componentes de la arena. Una de las formas en que aparece naturalmente es el cuarzo.
Por tanto, la ceniza volcánica no es otra cosa que CUARZO: El cuarzo es un mineral de la clase 4 (óxidos), según la clasificación de Strunz, compuesto de dióxido de silicio (también llamado sílice, SiO2).
No es susceptible de exfoliación, porque cristaliza en el sistema trigonal (romboédrico).
Incoloro en estado puro, puede adoptar numerosas tonalidades si lleva impurezas (alocromático).
Su dureza es tal que puede rayar los aceros comunes.

IMAGINEMOS POR UN MOMENTO RESPIRAR DURANTE VARIOS DIAS OXIGENO ALTAMENTE CONTAMINADO CON FINAS PARTICULAS DE SÍLICE, OXIDO DE SILICIO O CUARZO... COMO USTEDES QUIERAN...

¿QUE ESPERAN LOS GOBIERNOS PARA EVACUAR A LA GENTE DE LAS ZONAS MAS AFECTADAS?

Según parece, en la provincia de Neuquén, así como en el resto de las provincias y en el gobierno nacional, lleva más preocupación las próximas elecciones que la tragedia que viven los pueblos de la Patagonia afectados por la erupción del volcán Puyehue.

Ref.:

martes, 14 de junio de 2011

Che Comandante - Nicolás Guillén - 1964

Che Comandante
Nicolás Guillén
Cuba, 1902-1989




No porque hayas caído
tu luz es menos alta.
Un caballo de fuego
sostiene tu escultura guerrillera
entre el viento y las nubes de la Sierra.
No por callado eres silencio.
Y no porque te quemen,
porque te disimulen bajo tierra,
porque te escondan
en cementerios, bosques, páramos,
van a impedir que te encontremos,
Che Comandante,
amigo.

Con sus dientes de júbilo
Norteamérica ríe. Mas de pronto
revuélvese en su lecho
de dólares. Se le cuaja
la risa en una máscara,
y tu gran cuerpo de metal
sube, se disemina
en las guerrillas como tábanos,
y tu ancho nombre herido por soldados
ilumina la noche americana
como una estrella súbita, caída
en medio de una orgía.
Tú lo sabías, Guevara,
pero no lo dijiste por modestia,
por no hablar de ti mismo,
Che Comandante,
amigo.

Estás en todas partes. En el indio
hecho de sueño y cobre. Y en el negro
revuelto en espumosa muchedumbre,
y en el ser petrolero y salitrero,
y en el terrible desamparo
de la banana, y en la gran pampa de las pieles,
y en el azúcar y en la sal y en los cafetos,
tú, móvil estatua de tu sangre como te derribaron,
vivo, como no te querían,
Che Comandante,
amigo.

Cuba te sabe de memoria. Rostro
de barbas que clarean. Y marfil
y aceituna en la piel de santo joven.
Firme la voz que ordena sin mandar,
que manda compañera, ordena amiga,
tierna y dura de jefe camarada.
Te vemos cada día ministro,
cada día soldado, cada día
gente llana y difícil
cada día.
Y puro como un niño
o como un hombre puro,
Che Comandante,
amigo.

Pasas en tu descolorido, roto, agujereado traje de campaña.
El de la selva, como antes
fue el de la Sierra. Semidesnudo
el poderoso pecho de fusil y palabra,
de ardiente vendaval y lenta rosa.
No hay descanso.
¡Salud, Guevara!
O mejor todavía desde el hondón americano:
Espéranos. Partiremos contigo. Queremos
morir para vivir como tú has muerto,
para vivir como tú vives,
Che Comandante,
amigo.

lunes, 6 de junio de 2011

UN MAESTRO - EL LIBRO DEL NANO BALBO POR GUILLERMO SACCOMANNO

Pedagogía del oprimido


En 1969, Guillermo Saccomanno hizo el servicio militar en Neuquén. Entre sus compañeros se encontraba un joven militante de base llamado Orlando Balbo. Cuarenta años después, y sin saber nada de su destino, volvieron a encontrarse. La vida de Balbo, marcada por el secuestro, la tortura, el exilio, las heridas físicas y la pérdida de sus seres queridos, llevó a Saccomanno a emprender la escritura de su primer libro de no ficción. Un maestro (Planeta) es la reconstrucción no sólo de una historia de vida sino del sentido de la justicia y el compromiso con los oprimidos a lo largo del tiempo.
Por Fernando Bogado


La historia del non-fiction argentino es larga, densa, pero sobre todo estremecedora. Si bien hay algo dentro de la naturaleza misma del género que busca sorprender al lector a través del relato de un hecho periodístico que conmocionó a la opinión pública en un determinado momento –pensar en A sangre fría de Truman Capote, en términos oficiales, padre del género; en líneas cronológicas, no tanto–, en su variante nacional se ha acercado mucho más a la acción contingente del ahora, antes que a una suerte de recuperación a los fines narrativos de un hecho, si se quiere abusar del término, de la “vida real”. Mientras que en la línea anglosajona ese “real” pasa por un material más dentro de un relato determinado, en la literatura argentina el así llamado “género de no ficción” buscó accionar políticamente en el presente, haciendo muchas veces de estrategia de denuncia y desenmascaramiento.

Capote se ocupó de lo pasado para hacerlo narrativamente interesante, Walsh se ocupó del horror de los hechos presentes para suscitar una acción, una justicia aplicada, en el futuro; no por nada el propio escritor anota en el prólogo a Operación masacre, de 1957: “Escribí este libro para que fuese publicado, para que actuara, no para que se incorporase al vasto número de las ensoñaciones de ideólogos”. El último libro de Guillermo Saccomanno, Un maestro, es, en este sentido, una obra de no-ficción argentina.

El texto se ocupa casi a título de mínima autobiografía –en ese tono– de la vida de Orlando Balbo, mejor conocido como “El Nano”, un compañero de la colimba del propio Saccomanno en el año 1969 (colimba también narrada en los cuentos de Bajo bandera), a quien dio por desaparecido luego de no recibir ninguna noticia de su persona durante mucho tiempo. Enterado de que se encuentra vivo, Saccomanno decide ubicarlo para que le cuente su historia: a partir de este relato estrictamente personal, el autor se ocupa de transcribir todo lo narrado con el objetivo de contar la historia de “El Nano”, tal como lo llama una y otra vez, estableciendo nuevamente el vínculo que creía perdido por la tortura y la presunta muerte.

Así vamos desde la infancia de Orlando, su vida en el campo junto a su padre, quien se encargaba de visitar a los peones para convencerlos de que no voten como sus patrones y apoyen la iniciativa del peronismo, pasando por su vinculación con la educación popular, su contacto con las enseñanzas de Paulo Freire y con la militancia peronista: ambas acciones, en cierto punto, terminarán anudadas, como si militancia y educación fueran términos complementarios, tautológicos.

El 24 de marzo de 1976, el mismo día del golpe, Orlando Balbo es secuestrado por las fuerzas policiales en su domicilio en el centro de Neuquén, lugar a donde había terminado de instalarse con el objetivo de seguir sus aspiraciones pedagógicas. ¿Es el golpe algo que irrumpe en la vida de esta comunidad? Para nada: el germen de lo que se avecinaba era totalmente palpable, nadie podía (puede) decir que los (nos) tomó por sorpresa.
Saccomanno y El Nano Balbo en Neuquén: durante la colimba en 1969, y el año pasado, cuando se reencontraron y decidieron ponerse a trabajar en el libro.

La violencia, esa misma violencia que Walsh no se cansaba de destacar, que en alguna medida atraviesa la historia de toda Latinoamérica, se hace terriblemente palpable en el relato de las torturas de Orlando: golpes, picana –una de estas terribles sesiones sería la responsable de una sordera que con el tiempo fue creciendo–, traslados a centros clandestinos de tortura (de Neuquén a Rawson), etcétera. Y en cada momento del relato no hay una sola línea en que no se abandone cierto afán reflexivo para plantear una distancia con respecto a cada hecho recuperado: Orlando hablando de la importancia de mantener el cuerpo, de su conciencia, la insistencia en que había otros que habían padecido el mismo tipo de torturas, de encierro... Tal como lo entiende el propio narrador, la posibilidad de poner todas estas cosas en un relato nace de la urgencia de darles un sentido y extraer de ello una enseñanza, también una denuncia, en la misma línea en que Primo Levi entendió su deber como sobreviviente del campo de concentración.

Saccomanno ha escrito, sí; y Orlando Balbo, sordo, ha relatado: la ventaja con la que corre el texto es que al mismo tiempo que funciona perfectamente entre la (auto)biografía y la crónica, puede levantar una primera persona cercana a la que podemos encontrar en cualquier obra de las “literaturas del yo”, que hasta no hace mucho constituían el panorama de los nuevos trabajos a tener en cuenta dentro del ámbito local, para hacerla funcionar en otro sentido; estamos frente a un yo construido entre dos, la responsabilidad del escritor que presta oídos para hacer de la historia del otro una denuncia: viaja, se traslada, investiga, motivado por la urgencia de una injusticia antes que por la apuesta al artificio literario.

Por la historia de Orlando Balbo, por su cuerpo, corren también otras violencias, otras denuncias: luego de su exilio en Italia, “El Nano” regresa al país y tiene una participación fundamental en la reconstrucción de una comunidad mapuche, haciendo de la educación la herramienta con la cual los locales podían defenderse tanto de los ventajeros que vendían alcohol y compraban sus productos a muy escaso precio hasta la revitalización de su cultura autóctona: ahí está la posibilidad de hacer de “lo mapuche” no parte del patrimonio de lo privado sino que incumba también la vida pública, generando el contagio, tanto de un lado (la aparición de las costumbres democráticas en la elección de un cacique) como del otro (la incorporación de clases en mapuche dentro de la escuela), un logro de este afán educador que tiene su correspondencia en las acciones de varios grupos de nuestros días.

El cuerpo es, en verdad, el territorio político de lucha por excelencia: en el de “El Nano” se cifra no sólo la tortura sino también el cuerpo que da un testimonio implacable en cada manifestación a la que se suma en cada discusión en la que participa: si el cuerpo ha sido precisamente el gran tema de cualquier “literatura del yo”, en este relato sin pretensiones literarias –o, mejor, con las justas para hacer del relato algo coherente, estructurado, pero claro: sobrio como los paisajes de la Patagonia– es la puesta en presencia radical de un momento que sigue operando políticamente en nuestros días; por eso el afán de insertar al final del libro detalles con respecto a los procesos de cada uno de los responsables de la sustracción de Balbo.

Un maestro de Saccomanno es un relato que cuesta leerlo como literatura o, mejor, que cuesta pensarlo bajo la idea de la literatura como reflejo mimético o institución burguesa tranquilizadora, en la medida en que se plantea desde la más absoluta literalidad (movimiento que, en efecto, es propio de más de una obra de los últimos años); como Walsh, como tantos escritores latinoamericanos que no dejan de trabajar con lo sucedido en nuestro territorio en los últimos años, les caben muy bien las primeras líneas de aquel cuento de Roberto Bolaño, “El ojo Silva”, relato cargado del mismo afán testimonial, si se quiere, de la misma urgencia: “... de la violencia, de la verdadera violencia, no se puede escapar”.


Pedagogía del oprimido
OTRAS NOTAS
Una historia de vida
La lucha contra la nada
La mirada de Dios

domingo, 5 de junio de 2011

Durito y una de Grietas... y Graffitis.

Durito y una de Grietas... y Graffitis.

Dice Durito que los poderosos han hecho plano el mundo. Que a fuerza de guerras, de muerte y destrucción, lo han ido achatando hasta quitarle su redondez.

"Y no sólo"-, dice Durito, "ya achatado, los poderosos han colocado el mundo como si fuera una pared que divide a unos de otros. Pero no es una pared así como las conocemos, no. Es una pared acostada. O sea que no sólo hay un lado y otro lado, sino que hay un arriba y un abajo".

Dice Durito que del lado de arriba del muro, viven los poderosos en impresionantes palacios, con autos lujosos, grandes jardines, piscinas, altos edificios. Dice Durito que allá arriba hay mucho espacio y poca gente. Pocos, muy pocos.

"Del lado de abajo del muro", dice Durito, "vive la gente muy así, muy común y corriente, habita en casas humildes, amontonadas unas encima de las otras, el aire está como sucio, igual el agua. Acá bajo hay poco espacio y mucha gente. Muchos, muy muchos".

"En los libros de geografía se sigue enseñando que el mundo es redondo, pero todo es una triquiñuela para esconder que hay unos que están arriba y hay otros que están abajo; y, sobre todo, que los que están arriba están ahí porque los sostienen los de abajo", dice Durito mientras martilla un globo terráqueo, de ésos que usan en las escuelas, para ilustrar su lección de hoy.

Dice Durito que el muro y lo que está arriba pesan mucho, y que, entonces, los que están abajo se inconforman, murmuran, conspiran.

Dice Durito que, además, el gran peso ha provocado que se haga una gran grieta en el muro.

Dice Durito que el Neoliberalismo trata de resanar el muro y que la pasta que usa es la clase política.

Dice Durito que los de abajo, es decir, la inmensa mayoría de la humanidad, trata de asomarse por la hendidura para ver qué es lo que pesa tanto y, sobre todo, por qué es que debe soportar ese peso.

Dice Durito que la rebeldía en el mundo es como una grieta en un muro: su primer sentido es asomarse al otro lado. Pero después, esa mirada debilita el muro y termina por resquebrajarlo por completo.

Dice Durito que la rebeldía va más allá de lo que va el "cambio" moderno.

Porque el "cambio" moderno aprovecha la grieta para colarse al otro lado del muro, al de arriba, olvidando, consciente o inconscientemente, que por la grieta no pueden pasar todos. El "cambio" es entonces pasar al lado de arriba, y la democracia neoliberal es que unos pocos vean en representación de muchos, y que esos pocos le cuenten a los muchos lo que no pueden ver.

"Claro", dice Durito, "teniendo especial cuidado en no tocar el tema de por qué están unos pocos arriba y unos muchos abajo; y, especialmente, el asunto de que los de abajo sostienen a los de arriba".

"La rebeldía, en cambio, va más allá. No pretende asomarse al otro lado, ni mucho menos pasar allá, sino lo que quiere es debilitar el muro de tal forma que acabe por desmoronarse, y, así, no haya ni uno ni otro lado, ni un arriba ni un abajo".

"Y ya que estamos hablando de muros, un muro sin graffiti es como un mundo sin rebeldes, es decir, no vale la pena", dice mientras lo persigue inútilmente un camión de policías, después de pintar, con letras grandes y de todos los colores, un "NO" en la hoja del calendario del Poder.


Desde las montañas del Sureste Mexicano.
Subcomandante Insurgente Marcos.
México, Abril del 2003.

viernes, 3 de junio de 2011

NEUQUEN FUNCIONARIOS Y AMIGOS DEL MAL GOBIERNO ROBAN TIERRAS

Una familia de Naunauco denunció que le ocuparon 100 hectáreas


NEUQUÉN (AN).- Una familia de antiguos crianceros de la zona norte de Neuquén denunció que un vecino -hijo de un ex funcionario de la dirección de Tierras de la provincia- les alambró alrededor de 100 hectáreas en una zona de veranada del paraje Guañacos. Como tienen los papeles que certifican que son los legítimos dueños desde 1965, Elcira Fonceca y Heraldo Pereyra reclaman que de una vez por todas la provincia concrete la mensura de las tierras, e incluya este caso en el plan de escrituración de 600.000 hectáreas que promociona el gobierno.
"No sólo nos han alambrado esas cien hectáreas sobre un total de 400 sino que ahora, ese mismo vecino cambió los candados de las tranqueras y no podemos llegar a nuestro campo. Lo peor fue que hace unos meses nos encerró las vacas porque dejó todo cerrado", explicó Elcira, quien heredó las tierras de su papá, un pionero de la zona, José Anacleto Fonceca, fallecido hace algunos años.
Para llegar a las zonas de veranada, es decir los lugares altos donde pastan los animales en la temporada estival, es común que los crianceros atraviesen campos de otras personas. Para ello, se acostumbra, dejarle un juego de llaves al vecino.
"Siempre ha sido así, y cuando había otro dueño, todos sabíamos dónde empezaba el campo de cada uno, nunca hubo problemas antes. El agüita dulce quedó detrás de la cerca del vecino", indicó Heraldo.
A 130 kilómetros de Guañacos, el matrimonio de crianceros tiene sus tierras de invernada, en Naunauco. Allí las cosas no están mejor pues las tierras de su vecino José San Martín están arrendadas y al no haber alambrados "todos los días nos encontramos con los cabríos del vecinos dentro de nuestro campo. Los chivos en una semana no dejan nada. Queremos la mensura y como sea vamos a poner el alambrado, porque acá cualquiera viene y dice que el campo de uno es de 'propiedad'", agregó Elcira.
El matrimonio de crianceros está siendo asesorado por la Central de Trabajadores Argentinos que ante el aumento de reclamos de crianceros casi sin proponérselo asiste y asesora a los neuquinos de tierra adentro. El perfil del denunciante es uno solo: crianceros de 50 años o más, de escasa o nula instrucción, que llega a Neuquén presionado por situaciones complejas.
Desde hace unas semanas, César Sagredo y Diego Urretavizcaya asesoran a María Prieto, de 60 años, quien vive en Pilo Lil con dos sus hermanos lisiados y lucha por mantener 600 hectáreas de campo, cuando ya han perdido más de 1.500. Su familia ocupa la tierra desde el año 1908 pero no tiene la escritura del terreno.

miércoles, 1 de junio de 2011

Consumir cannabis en el ingreso al domicilio no es “ostentación”

Los imputados estaban solos en el umbral de un edificio. Al confirmar su sobreseimiento, los camaristas subrayaron que la conducta no dañó ni el orden ni la moral pública, y que era una acción privada.

La Justicia federal porteña confirmó el sobreseimiento de dos jóvenes que habían sido sorprendidos en el umbral de un edificio fumando marihuana, al entender que no hubo ostentación en el consumo ni daños a terceros.

El hecho que dio comienzo al proceso se verificó en septiembre del año pasado, mientras los imputados consumían cannabis en la entrada de un edificio de propiedad horizontal. En esas circunstancias, fueron detenidos por policías federales. Los uniformados les secuestraron dos cigarrillos de marihuana a medio consumir y 25,3 gramos más envueltos en un papel.

En primera instancia, el juez Sergio Torres los sobreseyó. Luego, tras la apelación del Ministerio Público, los camaristas Eduardo Freiler y Jorge Ballestero confirmaron el fallo basándose en la Constitución Nacional.

Para los magistrados de la Sala I de la Cámara Federal porteña, el acto de fumar marihuana en las condiciones que se verificaron en el caso llevado a su conocimiento configuró una acción privada que no perjudicó a terceros ni ofendió el orden y la moral públicos, tal como sostiene el artículo 19 de la Carta Magna.

Mero uso
Los jueces también subrayaron que la penalización del consumo de drogas no hace referencia al mero uso en lugares expuestos al público, sino que exige que aquél sea realizado con ostentación y trascendencia, lo que implica introducir en la figura la exigencia de un determinado resultado.

“Los imputados se encontraban solos en el umbral de un edificio, lo cual no implicaba un daño al orden y la moral pública ni involucraba un perjuicio para terceros, constituyendo, en definitiva, una acción privada”, enfatizaron los vocales.

Libro Otras Geografías - EZLN - Zapatismo

Por cortesía de los coordinadores de Otras geografías , Giovanna Gasparello y Jaime Quintana Guerrero, presentamos la versión electrónica de esta obra que reúne procesos de autonomía de diversos grupos indígenas de México.
COORDINADORES: GIOVANNA GASPARELLO Y JAIME QUINTANA GUERRERO

La obra Otras Geografías. Experiencias de autonomías en México, reúne ancestrales y renovados procesos de autonomías entre los mayas zapatistas de Chiapas; inéditas formas de organizar la seguridad pública y de impartir justicia en el contexto multiétnico que es la Montaña de Guerrero; justicia entre los triquis de Oaxaca luego de largas décadas de represión estatal-caciquil y de violencia fratricida; el control del territorio y el autogobierno del pueblo yaqui, símbolo de resistencia histórica; formas de comunicación para ejercer el derecho a preservar y desarrollar la cultura y la identidad, recuperar la voz en Suljaa’, Guerrero y San Juan Copala, Oaxaca. Lo que constata la vigencia y desarrollo de los procesos autonómicos entre los diversos pueblos indígenas en sus múltiples formas, dependiendo de contextos regionales específicos.

Enlaces
Presentación del libro "Otras geografías. Experiencias de autonomías indígenas en México"Autonomías indígenas en México en La Jornada


martes, 31 de mayo de 2011

LAS MADRES NO SE TOCAN

Sin dudas la inmensa mayoría de la oposición caduca, desorientada y sin ideas intenta prosperar y con ese fin escarba en sus propias miserias, y encuentra lo único que alojan... pura mierda.
Hay que descender a lo más profundo de la miserabilidad para buscar por donde colar a golpear al gobierno nacional y en el camino pegarle a las Madres.
Si Schoklender administró fraudulentamente los fondos de la fundación deberán investigarlo, deberá la justicia esforzarse en llegar al fondo y a la verdad.
De lo que no puede uno dudar es de la honestidad de las Madres y de su enorme obra.
Desde la universidad, la radio, la revista, las miles de viviendas, los miles de puestos de trabajo que generaron; y la mas importante, la extraordinaria labor por la verdad y la justicia que, a no engañarse, siempre dependió de ellas, de su perseverancia y de su lucha.
Si los rufianes creen que de esta manera van a sumar votos y voluntades están errados.
Lo que se edifique sobre bases ruines no puede conducir sino al derrumbe, a la infamia y la vileza.
Insisto que desconozco el manejo que de los fondos de la Fundación Madres de Plaza de Mayo ha hecho Schoklender y señalo que espero se investigue hasta dar con la verdad, pero también digo que la sordidez con que los medios monopólicos de la comunicación y algunos siniestros personajes de la historia Argentina han encarado esta cuestión, arremetiendo despreciablemente contra Hebe y las Madres me da mucho asco.
Su actitud me repugna.
Tod@s ustedes, que han sido cómplices silenciosos de los homicidas, de la muerte, de la entrega y del despojo y que hoy acometen infamemente contra esas mujeres que fueron ejemplo de valor, de bravura y de heroísmo encarando a los milicos genocidas mientras ustedes se cagaban en los pantalones ocultos bajo la cama me dan asco.
Me repugnan como siempre me repugnaron.

MARIO A. ALONSO
Martes 31 de Mayo de 2011.
Chos Malal, Cordillera del Viento, Neuquén, Patagonia Argentina.

martes, 24 de mayo de 2011

PESADILLAS Y ESPIRITUS

PESADILLAS Y ESPIRITUS
Y los fantasmas me acechan, 
se me echan encima... 
me ahogan,
me aprietan,
y a veces pienso que sos vos,
y no....


Esa mañana decidí dormir un rato más; sabía que llegaría tarde al trabajo, pero no me importaba demasiado, el sueño podía más que la conciencia.
Dejé el teléfono al lado y me dí la vuelta disfrutando del calor de las sábanas que me mantenían lejos del invierno que se iniciaba a del otro lado del cristal de la ventana.
Apenas dormido él estuvo cerca de mí, lo presentí y me faltó voluntad para voltear a enfrentarlo.
Inmediatamente fue a sentarse a mi lado, a mi espalda.
Sentí como se hundía el colchón y como las sábanas se estiraban apretándome.
Imaginé que era mi padre.
Echándose sobre mí tomó una de mis manos, apretando un poco.
Justo en ese instante advertí que se trataba de algún fantasma extraño.
- ¡Papá! ¿sos vos? – dije, y con la mano libre traté de tocar su rostro.
Mis dedos se perdieron en una boca abierta, sentí el roce de los dientes raídos.
Me estaba pesando demasiado y me asfixiaba.
En un esfuerzo póstumo, hinché la espalda y me incorporé gritando.
Cuando pude volverme, con el corazón en un puño, él ya se había esfumado.
El costado de la cama conservaba la forma de una figura.

MARIO A. ALONSO
24 de mayo de 2011 
Chos Malal, invierno de 2011