viernes, 15 de agosto de 2014

Carta de despedida del Che a sus padres


Carta de despedida del Che a sus padres

1 de abril de 1965

Queridos viejos:

Otra vez siento bajo mis talones el costillar de Rocinante, vuelvo al camino con mi adarga al brazo.

Hace de esto casi diez años, les escribí otra carta de despedida. Según recuerdo, me lamentaba de no ser mejor soldado y mejor médico; lo segundo ya no me interesa, soldado no soy tan malo.

Nada ha cambiado en esencia, salvo que soy mucho más conciente, mi marxismo está enraizado y depurado. Creo en la lucha armada como única solución para los pueblos que luchan por liberarse y soy consecuente con mis creencias. Muchos me dirán aventurero, y lo soy, sólo que de un tipo diferente y de los que ponen el pellejo para demostrar sus verdades.

Puede ser que ésta sea la definitiva. No lo busco pero está dentro del cálculo lógico de probabilidades. Si es así, va un último abrazo.

Los he querido mucho, sólo que no he sabido expresar mi cariño, soy extremadamente rígido en mis acciones y creo que a veces no me entendieron. No era fácil entenderme, por otra parte, créanme, solamente, hoy. Ahora, una voluntad que he pulido con delectación de artista, sostendrá unas piernas fláccidas y unos pulmones cansados. Lo haré.

Acuérdense de vez en cuando de este pequeño condotieri del siglo XX. Un beso a Celia, a Roberto, Juan Martín y Patotín, a Beatriz, a todos. Un gran abrazo de hijo pródigo y recalcitrante para ustedes.

Ernesto

miércoles, 6 de agosto de 2014

ESPERANZA DE INVIERNO

ESPERANZA DE INVIERNO
Mario Angel Alonso - Chos Malal 05/08/2014

Horizonte gris por el este
tenues azules lo motean
flacos 
los árboles como fantasmas
compiten porfiados con el cielo
las casas descoloridas
y tanto que llueve
dos niñas pasan frente a mi ventana
ni me ven y van de negro
para no desentonar
negros los cerros, la montaña
coronadas de blanco las nevadas testas
hoy debía ser un día triste
elijo un vestido de colores

salgo al frío de la calle
Estela y Guido sonríen sin parar
un rayo se cuela en la borrasca
Laura es el sol
alumbra una nueva esperanza.

viernes, 18 de julio de 2014

INFINITO

INFINITO
Mario A. Alonso

Donde se funde el sol
no acaba la tierra
mis ojos ven rojos y violetas
marrón grisáceos los cerros
cobijan sueños
duerme Nguenechen la madrugada
sombra soy en la mañana
mi viaje no perturba las montañas
el tiempo circular
desprecia mi presente
atávica sabandija
posándose en las patas
de planta en planta
mis pasos
perspectiva circular
del cosmos
transitar perpetuo
mi presente
y mi pasado

huellas lejanas
nada soy
en las mañanas.

martes, 17 de junio de 2014

LIBERTAD

LIBERTAD


Mario A. Alonso

Lastimado por la noche, y esperando tu sermón que oprima más mi alma, hago un lugar en la conciencia y digo… éste es mi único momento a solas, el instante, a veces infinito, en que puedo exponer el barro que arrastra el río en mis entrañas.
Me hace falta este espacio delicado y solitario, en que nadie cuenta horas, es el momento en que puedo hablar conmigo, interrogarme, mirarme adentro, a veces tan vacío.
Es probable que pretendas salvarme del dolor, de la nostalgia, del recuerdo detallado.
Pienso si duermes o despierta imaginas lo que escribo.
Pienso en vos, en mi, en nuestro destino.
Es esta la hora justa en que puedo estar conmigo mismo.
Yo se que nos amamos, que vos por mi harías lo mismo que por ti yo hiciera.
Que somos parte uno del otro.
Que quizá sin vos yo no existiera.
Y estás allá, durmiendo tal vez la madrugada, y yo amanecido en la nostalgia encuentro por estas horas el camino.
Que daría mi vida por salvarte, no tengo dudas.

lunes, 16 de junio de 2014

LOS CROTOS

LOS CROTOS

Mario A. Alonso


En Baigorrita, los niños les temíamos a los crotos.
Yo era uno de aquellos a quienes la abuela recomendaba no acercárseles.
Pasé buena parte de mi vida sin entender porque esos hombres desarreglados y sucios, que dormían en las alcantarillas de las vías, eran tan malos y a veces se comían a los niños.
Ya de bien grande entendí que su maldad residía en la rebeldía de buscar trabajo burlando a los guardas de los trenes, hasta que el gobernador José Camilo Crotto escribió una ley que amparaba su viaje en los vagones de carga que los acercaban hasta los sembrados en el tiempo de cosecha.

domingo, 15 de junio de 2014

PEHUEN

PEHUEN


Mario A. Alonso


En cada uno de los aros que forman el tronco del pehuén más viejo vive guardada la historia toda de Neuquén.
Cada segundo, cada hora, cada día, cada año ha guardado la madera de su cuerpo.
Cada nacimiento y cada muerte.
Cada alegría, cada tristeza, cada rabia, cada amor.
Conoce la planta cada inocente y cada culpable.
Quien entiende su lengua conoce la verdad.
Por eso es sagrado y es padre y es madre de un pueblo ese árbol.

HUMEDAD

HUMEDAD


Mario A. Alonso

Llueve
el sonido de las gotas en el techo
ocupan mi atención
en este pueblo 

la lluvia se niega siempre
alunas veces el cielo se detiene

una distracción florece en silencio
ahora la lluvia 
es todas las palabras que  ocultaba
apareces vos y a tu lado él, 
aquella, este, 
todas las cosas aparecen.
Cuando la mano llena 
la hoja de palabras 
las gotas vuelven esta vez a acompañarme.
Entonces ando la humedad 
deliro notas hasta la madrugada.

viernes, 13 de junio de 2014

LOS DESEOS AHOGADOS

LOS DESEOS AHOGADOS 

Mario A. Alonso

Los deseos ahogados suelen ser tan irreverentes que cuando se les antoja, se asoman en algún sueño para ser realidad por un instante.

lunes, 9 de junio de 2014

NO ERA YO


NO ERA YO
Mario A. Alonso


Si acaso creíste que era yo
equivocaste el camino
y un tajo te llevó
a que me vieras.

Soy el coladero de miserias
que no muestro
las que encierran
lo que no soy.

Y si acaso creíste que era yo
equivocaste el camino
y un tajo te llevó
a que me vieras.

Ese no era yo,
apenas una muestra
de mi pobre corazón.

Ese no era yo,
apenas una muestra
de mi pobre corazón.

jueves, 5 de junio de 2014

SENTIMIENTOS

SENTIMIENTOS
Mario A. Alonso

Como siempre viene y me aplasta,
me arrolla y da vueltas el viento
alrededor de mi espalda.
Aprende a sangrar el corazón
en cada giro… 
no se, soy yo,
no se si soy,
no se.

Oigo una melodía en el fondo.
Suave sinfonía, mi corazón desafina
allá en lo hondo.

Y es la carcaza que construí
junto a mi habitación
que me impide que te sienta
con dolor.
Que me impide que te sienta
con dolor.