domingo, 29 de julio de 2012

La Negra, una araña


La Negra, una araña
 Mario A. Alonso

Asomada a la boca del agujero oscuro que formaba la entrada de su casa, examinó el terreno evaluando los peligros que la acecharían al momento de cambiar de morada.
Hacía un tiempo el otoño daba inicio, y los vientos helados que se colaban por las rendijas de la puerta principal de la casa iban a dar justamente a la entrada de la suya. Esto le causaba múltiples inconvenientes, por las tardecitas el frío la dejaba casi inmóvil, y las pocas presas que por allí cerca se aventuraban, lograban escaparse debido a la lentitud en sus reflejos.
La Negra tenía hambre, pero además le atraía demasiado el sonido que brotaba del extraño aparato de madera que hábilmente ejecutaba aquel humano.

Manuel era metódico, siempre, o casi siempre a la hora en que el sol comenzaba a caer, ocupaba el sillón más cómodo del living de la casa y tocaba. A veces, mientras improvisaba observaba distraído las habilidades con que la araña que vivía cerca de la puerta tejía su red; cuando cazaba algún pequeño  insecto más lo deslumbraba el método que usaba para envolverlo con su seda hasta convertirlo en un capullo donde aguardaría adormecido la hora de servirle de almuerzo.
Esa tarde la había visto asomada a la entrada de su hogar, que era la herida que en forma de pequeña cueva dejara un clavo en la pared.

Varios gatos de distintos tamaños ocupaban el terreno que La Negra debía atravesar, los juzgó gordos, demasiado para que su pequeño tamaño llamara su atención; no llevarían demasiado peligro.
Calculó la hora de menor intensidad en el tránsito por aquel lugar de la casa, y arribó a la conclusión que debía iniciar el traslado por la noche, más bien entrada la madrugada.
Esa misma tarde volvió al fondo de su refugio y consumió las últimas reservas de comida; a la noche intentaría el cruce. Buscaría algún sitio acorde donde establecer su nuevo hogar, lo mas cercano posible al lugar del que le llegaba la música por las tardes.
Lentamente se dejó deslizar por la microscópica fibra que brotaba desde el interior del cuerpo hasta llegar al piso de mosaicos blancos. Ya en el suelo emprendió una rápida carrera hasta el limpiabarros de lana de colores que franqueaba el ingreso y servía las veces de “ataja vientos” y trapo donde los humanos  limpiaban el calzado. Trepó la pequeña elevación y cruzó los setenta centímetros de quebrado tejido multicolor hundiéndose y elevándose cada tanto. Aquel terreno irregular le quitó energías y la agotó bastante. Al pié de la mesa del televisor hizo un alto para recobrar el aliento y continuar el periplo.
Iba a comenzar su segundo desplazamiento cuando uno de los gatos, el más pequeño se acercó peligrosamente. La Negra se hizo un bollito y fue rodando debajo de una irregularidad entre el terreno y una de las patas del amueblamiento. En varias oportunidades vio pasarle muy cerca unas garras enormes, y tuvo que esperar allí, en esa posición incómoda hasta que el felino se aburrió intentando arrebatarla del escondite.
Para entonces estuvo mucho más alerta, y decididamente inició la carrera por el sitio que la separaba del sillón en el que Manuel tocaba.
Trepó cómodamente la madera lisa del asiento. No lo había advertido, y para su sorpresa, aquella noche el instrumento había quedado sobre el mueble.
Después de varios intentos logró alcanzar la cima del lustrado y resbaloso instrumento, metiéndose en la boca del mismo. Un sitio muy amplio, donde hasta el más mínimo sonido causaba un eco.
Allí construyó su tela y vivienda, acabando el trabajo en el transcurso de la madrugada.
A pesar de la incomodidad de haber tenido que tejer otras redes en las paredes cercanas para atrapar el alimento, y el tedio porque los dueños de casa se empecinan en romperlos cada tanto, La Negra vive feliz oyendo música en el interior de una guitarra.

domingo, 17 de junio de 2012

GRACE AKALLO NIÑA SOLDADO


GRACE AKALLO NIÑA SOLDADO
Mario A. Alonso

En algún bosque de África nació el primer humano, que en realidad fue mujer y tres millones de años después la bautizaron Lucy.
Grace, como Lucy, nació en algún bosque de África, pero en lugar de Etiopía fueron a parirla en Uganda.
Creció en esa tierra de colores, donde las mujeres visten largos y policromáticos vestidos, llevando sobre sus cabezas tinajas con agua o plátanos.
Allí nació aquella niña que además de Grace se llamaba Akallo, y jugó en medio de la sabana, cerca de jirafas e hipopótamos y bailó como se baila en Uganda desde que naciera la primera mujer.
Grace jugó hasta cumplir los trece años, en el lapso que tardaba el año mil novecientos noventa y seis en transformarse en noventa siete.
El día en que cumplía sus treces, Caesar Achellam, lugarteniente de Joseph Kony fue hasta la aldea a cazar niños y niñas, para que en nombre del Ejército de Resistencia, y en el nombre del Señor Jesucristo fueran entrenadas en el noroeste de Sudán para matar, saquear y violar.
Cazada como gacela, fue violada en varias ocasiones y se convirtió en valiente leona que peleo, asesino y mutiló a tantos que ya ni les recuerda la mirada.
Ella y las ciento treinta y nueve niñas que junto con ella fueron secuestradas del Colegio Santa María, en el estado de Aboke, pronto aprendieron a disparar los AK-47 rusos, los G3 alemanes, los FN-FAL belgas, las metralletas checas y las granadas serbias propulsadas por cohetes /RPG que les proveen vendedores europeos a través de traficantes africanos y les fue ordenado marchar en el frente de combate como carne de cañón o de fusil.
-         Nosotras éramos las que teníamos que pelar. Si se te acababan las balas, debías de ir a recoger el rifle y las municiones de tus compañeros que habían muerto. Si regresabas, sabías que te iban a matar – Dice Grace Akallo
Las niñas soldado sintieron en sus cuerpos como la historia se repite una y otra vez, soportando violaciones por parte de los líderes del grupo en el nombre del Señor.
Si producto de una violación resultaban embarazadas ya no eran aceptadas en las comunidades y las que enfermaban contagiadas de HIV esperaban la muerte irremediablemente.
Akallo fue rescatada junto a otras ciento nueve niñas, también en el nombre del Señor Jesucristo.
Ahora cuenta su historia sin expresiones rimbombantes en el rostro.
Por las noches las niñas soldado sueñan que vuelven a la sabana y los colores de los vestidos de las mujeres ugandeses y las vacas de larguísimos cuernos que recorrían la inmensidad del África en su niñez les embriagan hasta hacerlas sonreír .
Ni Grace ni sus compañeras desean despertar, sueñan que siguen teniendo trece años y en esos sus sueños la guerra nunca ocurre.

Descanso marchito al amparo de la cama desierta.


MARCHITARSE

Mario A. Alonso

La penumbra naciente del descampado recorta oscura la ciega silueta de una puerta ausente.
Aunque hubo acabado el sueño apenas puedo ver en medio de las pestañas que porfían cerrándose a la exigua opacidad de la mañana.
Tu perfil atraviesa la abertura, acompaña el golpe que junto a tu rostro abruma el juicio.
Bates alas en mi estómago, me ahogas y comprimes la sien lastimando en la frente, justo encima de los ojos por donde llegan los aromas.
La boca vuelta espumarajo chorrea los labios.
Duelen piernas y costillas; rodillas y hombros.
La cintura tira desde el polo mismo de mis formas, comprime el corazón.
Cuando percibe cercano el fin, gira y se marcha.
Ajado compongo el vientre.
Desordenado el lecho conserva tus formas.
Me acechan tus aromas.
Encojo el cuerpo ínfimo estrujando pecho con piernas, para evitar que duela tanto.
Nuevamente sobrevivo la estocada.
Descanso marchito al amparo de la cama desierta.

24 DE AGOSTO DIA DEL PADRE EN ARGENTINA

EL DIA DEL PADRE EN LA ARGENTINA



EL DIA DEL PADRE EN LA ARGENTINA


Yo no se que tenemos que ver nosotros l@s argent@s con Sonora Smart Dodd o con su padre, el veterano de la Guerra Civil norteamericana Henry Jackson Smart,, a quien Sonora quiso homenajear porque se convirtió en viudo cuando su esposa murió en el parto de su sexto hijo.
Hoy vamos a festejar el día del padre nos vamos a emocionar recordando a los que no lo tenemos, y abrazaran a los suyos aquellos que aún pueden; pero lo cierto es que en este día se rinde homenaje al gringo Jackson Smart, que la verdad no le veo mucho mérito; como si haberse convertido en viudo le hubiera generado alguna virtud.
Yo propongo desde mi humilde lugar que recordemos a los papás, les hagamos un homenaje, comamos en paz el asadito del domingo, pero empecemos a pensar en festejar un DIA DEL PADRE ARGENTINO.
Mario A. Alonso
Mario A. Alonso


El 24 de agosto es el Día del Padre en la Argentina. 

Si, ¡en lugar del tercer domingo del mes de Junio!

En el año 1814, llegaron a Mendoza, el General Don José Francisco de San Martín y su esposa Remedios de Escalada, se radicaron en la casa de la familia Alvarez ubicada en el actual domicilio de la calle Corrientes Nº 343 de la ciudad de Mendoza. En ese lugar el 24 de Agosto del año 1816, nació la única hija del General San Martín, cuando se encontraba en plena formación del Ejército de los Andes, que daría libertad a Chile y Perú, asegurando la Independencia Argentina.

El 24 de enero de 1817, el General San Martín dejó su familia y partió para cumplir un sueño Americanista.

Cumplido su sueño regresa al país. La reciente muerte de su esposa, las guerras fratricidas que inundaban de sangre nuestra Patria, los agravios de que eran objeto y fundamentalmente su deseo de dedicarse a la educación de su hija, lo llevaron a tomar la decisión de abandonar nuestro País y partir con su hija a Europa.

Cumplida su misión Americanista, centró su vida en la educación y formación moral de su hija huérfana de madre partiendo a Europa en voluntario ostracismo.

Ya en el viejo continente redactó "las máximas" para su hija (Bruselas 1825) que constituyen un verdadero plan educativo de índole moral, que conserva plena actualidad a pesar del paso de los años.

En 1844, en su testamento declara San Martín "Todos mis anhelos no han tenido otro objeto, que mi hija amada".

En el año 1953 la Profesora Lucía Zuloaga de García Sada, presentó ante la Dirección General de Escuelas de Mendoza la iniciativa de declarar el 24 de Agosto como "Día del Padre" la cual por resolución 192 T-53 fue aceptada art. 1º, 2º y 3º, después de tres años de trámites la Profesora Zuloaga consiguió que el Consejo de Educación de la Nación resolviera afirmativamente el proyecto y dispusiera la inclusión de la celebración del día 24 de Agosto como "Día del Padre", en el Calendario Escolar de todo el País (Exp. 84056/56 del 22-oct-1956).

El consejo Nacional de Educación, en sesión del día de la fecha resuelve, oficialmente instituir en el calendario escolar, el día del padre, que se conmemora el día 24 de Agosto en todos los establecimientos de la repartición.

Firmado Luis Norberto Magnanini (Presidente del Consejo Nacional de Educación) y Alejandro Nogués Acuña (Secretario General del Concejo Nacional de Educación).

El Consejo Nacional de Educación, ante la presión de la Asociación de Dirigentes de ventas de diversos grupos comerciantes en 1957, se olvidó de incluir la fecha en el Calendario Escolar, esta omisión fue aprovechada por comerciantes inescrupulosos, para tratar de imponer mediante una millonaria campaña publicitaria "el día del padre norteamericano", en homenaje a John Bruce Dodd, considerado padre ejemplar por haber cuidado a 9 hijos.

En 1966 el Presidente de los E.E.U.U. Lyndon Johson firma una proclama declarando el 3º domingo de Junio como día del padre de los Norteamericanos, en Homenaje a John Bruce Dodd.

A partir de esa proclama, empresas extranjeras redoblaron sus esfuerzos, reemplazando como modelo de padre al General San Martín por un extranjero.

Sólo las escuelas de Mendoza, se mantuvieron fieles al Libertador en la celebración del 24 de Agosto como día del padre, durante casi medio siglo 1953-2000.

Hubo intentos de dictar la ley a nivel Nacional mediante proyectos de legisladores Mendocinos, sin embargo ninguno de los proyectos tuvo tratamiento Legislativo, pero a nivel Provincial la suerte de Mendoza fue distinta.

El 30 de Junio de 1982, por Decreto Nº 2119/82 el entonces Gobernador de la Provincia Dr. Bonifacio Cejuela instituyó oficialmente el 24 de Agosto Día del Padre.

En estos momentos de globalización, somos los Argentinos quienes debemos decidir qué modelo de padre queremos, y por ello están trabajando por esta idea mucha gente, para que toda la comunidad se sume a este compromiso de bregar por la declaración del 24 de Agosto, como único Día del Padre en todo el Territorio Nacional de la República, no festejando otras fechas de personajes ajenos a nuestras tradiciones, bajo el lema:


"Argentinos, levantemos la antorcha de la libertad" 
¡Ayúdanos a mantenerla encendida!"

Créditos: Publicado en el Sitio www.marambio.aq

Asociación ALIHUEN

Alihuen: Palabra de origen mapuche cuyo significado es "Árbol en Pie"
Visite nuestra Web: http://www.alihuen.org.ar
Personería Jurídica de L.P. nº 1378
Santa Rosa, Prov. de La PAMPA, 
Patagonia, República Argentina

sábado, 16 de junio de 2012

ATRACCION A CONTRALUZ


ATRACCION A CONTRALUZ
Mario A. Alonso

Vivir en este estado
desierto, abandonado
sin rejas en tu espalda
ni dedos recogidos para mi.

Ya se que estas volando
yo no ando caminando
las calles de mi barrio junto a ti.

Y evocan con ternura
aquel amor y su locura;
se extrañan los ladridos
los dedos recogidos
la lluvia de una noche
a la vuelta de tu nido.

Todo cobra sentido
vuelve a brotar el frío
a la vuelta de tu hogar.

Todo vuelve a pasar
cada uno en su lugar
me extraña aunque no dice
que fuimos muy felices
el tiempo que duró.

Y se oscurece melancolía
el rostro oculto de la luz
perfiles insinuados,
los labios apretados
las negras hebras
que de noche me abrigaron.

jueves, 14 de junio de 2012

El Che, una figura que el tiempo no deslava: Paco Taibo II


El Che, una figura que el tiempo no deslava: Paco Taibo II

14 JUNIO 2012
Ernesto “Che” Guevara, el mítico guerrillero argentino que fue pieza fundamental del triunfo de la Revolución Cubana, es imposible dejar fuera de la historia del siglo XX, es un personaje especialmente fundamental, con una muy particular manera de ver el mundo y de cambiarlo.

Figura trascendental e icono del proceso histórico latinoamericano y mundial fue un ser congruente que hacía lo que decía y decía lo que hacía, afirmó a Notimex el escritor y promotor mexicano Paco Ignacio Taibo II al elaborar un perfil del luchador social con motivo de su aniversario 84 toda vez que Guevara nació el 14 de junio de 1928.
Taibo II (Gijón, España, 1949, aunque radicado en México desde 1958) , autor de una biografía de quien fuera Ministro de Economía del gobierno revolucionario de Cuba, titulada Ernesto Guevara, también conocido como El Che y de El año que estuvimos en ninguna parte, entre otras, destacó que este personaje “logró una perspectiva latinoamericana como pocos, desde abajo. No la de los políticos declarativos.”
“Recorrió América Latina por todos lados y estuvo en contacto con los sectores más castigados de la población”, añadió. Tal empresa es detallada en su libro Notas de viaje. Diario en motocicleta, a partir del cual en 2004 se hizo una exitosa película.
Subrayó que la visión que tenía el Che Guevara era una como la de pocos. “Al mismo tiempo es una figura iconográfica de un poder inmenso y una capacidad de convocatoria enorme. Los años siguen pasando y el Che no se acaba de ir, sigue estando con nosotros”.
Para Taibo II, también autor de otros libros de historia como El cura Hidalgo y sus amigosPancho Villa: una biografía narrativa y El Álamo: una historia no apta para Hollywood, el principal aporte del Che “fue pensar que América Latina tenía que cambiar profundamente y actuar en consecuencia”.
Señaló que “conforme más contamos historias sobre el Che y mientras más profundizamos en su biografía, más se fortalece. Es de esos personajes que el tiempo no deslava”.
Al respecto, refirió que su libro sobre Guevara, muerto el 9 de octubre en La Higuera, Bolivia, cuando emprendía una lucha guerrillera, lleva “veintitantas” ediciones en español y más de un millón de ejemplares vendidos en todo el mundo, lo que habla de la permanencia de ese personaje revolucionario, icono y figura capital en la historia mundial del siglo XX.
El personaje
Aunque existen versiones que marcan la efeméride el 14 de mayo, Ernesto Guevara de la Serna nació en Rosario, Argentina, el 14 de junio de 1928, en el seno de una familia acomodada.
Estudió Medicina en su país natal, participó en la oposición al gobierno de Juan Domingo Perón y desde 1953 realizó un viaje por Latinoamérica acompañado por Alberto Granado, que alcanzó los países de Perú, Ecuador, Venezuela y Guatemala, en los que constató la situación de miseria que predominaba en el área.
En 1955 conoció en México al líder cubano Fidel Castro y a su hermano Raúl, con quienes a bordo del Granma desembarcó al año siguiente en Cuba para emprender la lucha guerrillera desde la Sierra Maestra. Conquistó posiciones militares y después de la batalla de Santa Clara finalmente entró triunfante en 1959 en La Habana, con lo que se puso fin al gobierno de Fulgencio Batista.
Establecido el gobierno de Castro, fue nombrado sucesivamente jefe de la Milicia, director del Instituto de Reforma Agraria (1959) , presidente del Banco Nacional y ministro de Economía (1960) y de Industria (1961). Fue un promotor incansable del gobierno cubano y en 1965 llevó la lucha guerrillera al Congo, en África.
Al año siguiente se desplazó a Bolivia, con el plan de implantar un gobierno revolucionario que, por la posición estratégica del país andino, irradiara al resto del subcontinente, en especial a Argentina, Chile, Perú, Brasil y Paraguay. Su empresa tuvo un fatal final el 9 de octubre de 1967, cuando después de ser apresado fue asesinado por elementos del Ejército Boliviano, apoyado por la CIA.
Los restos mortales del líder guerrillero fueron localizados en 1997 en Bolivia, exhumados y trasladados a Cuba, donde fueron enterrados con todos los honores por el gobierno de Fidel Castro en un Mausoleo en Santa Clara.
(Con información de Notimex) de CUBA DEBATE

miércoles, 13 de junio de 2012

SE ME ANTOJA (MARIA)


SE ME ANTOJA (MARIA)

Mario A. Alonso


Si se me antoja hoy temprano
llamo al del pasamanos
y elijo el envío que quiero tragar
soy yo el que decide ahora
el calibre y la pistola
con que voy a disparar
y apuesto todo en esta bola
que cuando pasen las horas
en el frío de la cama
me vas a faltar
iras corriendo de tu amiga
a contarle convencida
mi desprecio por la vida
porque esta noche te vas
y en la carrera apurada
no verás bajo la almohada
las bragas de la María
que ahora ocupa tu lugar.

domingo, 3 de junio de 2012

2 DE JUNIO DE 1537, EL DÍA QUE LOS INDIOS FUERON HUMANOS

2 DE JUNIO DE 1537, EL DÍA QUE LOS INDIOS FUERON HUMANOS
Mario A. Alonso
Paulo III terminó el último trozo de cochinillo y eructó vigorosamente en medio de una borrachera feroz, rodeado entre otros, de su hijo el duque Pier Luigi Farnese y sus dos nietos de 14 y 16 años, Alejandro Farnese y Guido Ascanio Sforza, a quienes había ordenado cardenales.
Ladeándose a la izquierda casi fue  a caerse encima del cardenal Gian Pietro Caraffa que seguía comiendo y bebiendo el vino traído de la campiña francesa.
Paulo susurró al oído:
-      Escúchame Pietro, ¿tu has visto bien a los indios en el último viaje?, yo creo que son iguales a los críos de Roma, a pesar de caminar en pelotas provocando la lujuria de todo hombre, he visto al salir la espada brotarle sangre como todo humano sangra…
El Papa número doscientos veinte se tambaleaba encima de la mesa, apoltronado en un sillón coronado por una cruz.
Era 2 de Junio de 1537 y aquel descendiente de Adán y Eva bautizado por sus padres Alessandro Farnese y rebautizado por la Santa Iglesia Católica con el nombre Paulo III batió palmas y todos los comensales hicieron silencio.
Como pudo se incorporó  y declaró ante lo más selecto del cristianismo que a partir de aquel momento, todos los indígenas del Nuevo Mundo gozarían del privilegio que decía que sí eran humanos.
A partir de ese día, los nativos de las Américas siguieron su destino de exterminio; muriendo humanamente empalados, devorados por los perros de guerra, ahorcados, descoyuntados amarrados a caballos o simplemente bajo la esfera brotada del caño de un arcabuz.
Las mujeres continuaron siendo humanamente violadas y sometidas a servidumbre por los enviados de la curia; todo les siguió siendo humanamente arrebatado, su territorio, sus libros sagrados humanamente quemados, su oro convertido en lingotes continuó siendo humanamente embarcado hacia el Viejo Mundo; pero según el derecho canónico, después de la bula papal "Sublimis Deus", todos tendrían la humana oportunidad de pasar la eternidad en el paraíso que La Santa Biblia mencionaba.

martes, 29 de mayo de 2012

UNA FOTO DEL MAR


UNA FOTO DEL MAR
Mario A. Alonso
FRENTE AL MAR - SOLEDAD FERNANDEZ

El viento viene del mar, trae ese inconfundible aroma de algas y maderos podridos de antiguos naufragios.
Del otro lado de la inmensidad una tormenta oscura baja hasta tocar las olas. El claroscuro del cielo, confronta con los negros y azules del mar, se fusiona en una ligazón celestial. Solo Dios puede matizar y componer los colores de esa manera.
... De no ser por la línea de espuma blanca que roza las nubes, podría creer que todo es líquido.
De ese océano me separa un mar de arena que confunde su textura y el color con el agua. Es porque la tormenta y el cielo le otorgan tonos azules a todo alrededor.
Hay grises también en las alturas y también se refleja en la arena y el agua.
Dos gaviotas vuelan rozando la superficie con la punta de sus alas, vuelan juntas y el blanco de sus plumas se recorta y contrasta maravilloso contra la borrasca.
Precipitadamente los nubarrones me alcanzan. La lluvia te moja y empapa a las gaviotas.

domingo, 20 de mayo de 2012

SEBASTIAN PINTÓ LA GUERRA


SEBASTIAN PINTÓ LA GUERRA
Mario A. Alonso

María, la vieja criada, entró taconeando sobre los búlgaros y mosaicos del enorme salón para servir el té a los enamorados. Las paredes recargadas de ornamentos la perturbaban un poco.
-Demasiado salón para tan pocos comensales- meditó la negra.
Desoyendo todo el protocolo, Estela y Sebastián permanecían juntos en un extremo de la enorme mesa de estilo barroco.
-      Estela, mi bien, usted no puede regalarme su corazón, que de buen grado recibiría pues nunca conocí otro mas puro, pero sin él, amada mía, ya no podríais vivir; y créame que es usted el único motivo que me impulsa a regresar de cada batalla.  Yo la necesito como a mi vida misma - dijo sonriendo y con tono dulce Sebastián.
Estela bordaba en un pañuelo de blanca seda las iniciales "SG", pensaba regalárselo a su amor para que lo acompañe a la campaña. Estaba perdidamente enamorada de él, y ciertamente la muerte poco le importaba si de ésta dependía entregarle todo el amor que sentía por aquel argentino flaco de ojos verde musgo.
La pasión brotaba desde las íntimas profundidades del cuerpo de Estela. Justo entre el pecho y el estómago sentía que se alojaba aquel fortísimo sentimiento generado por la presencia del pintor Sebastián Girondo. Nomás verlo el vértigo la invadía produciendo intestinos estremecimientos que ella pretendía disimular. Estela se agitaba inconscientemente y se ponía de colores, el brillo de sus ojos negros aumentaba y los labios se encendían como brasas ardientes.
Durante muchas tardes ella le dijo cosas como
-      Sin vos voy a morir -
Frases a las cuales Sebastián eludía con sutiles galanterías.
-      No exageres mujer, pronto estaré de regreso, recuerda que mis proyectiles se disparan sobre un lienzo -
Los aprestos para la marcha se extendieron durante toda la jornada hasta bien entrada la tarde.
Cuidadosamente, Sebastián acomodo sus telas, óleos y pinceles en el enorme baúl compartimentado. En el mismo existía un lugar para su ropa y demás neceseres.
María planchó y almidonó el inmaculado uniforme de batalla; porque a pesar de no portar un fusil, Sebastián también era un soldado y adoraba verse enfundado en aquel traje.
En el lado opuesto al salón, detrás de la casa grande, funcionaba el sitio de las caballerizas; desde allí le llegaban los sonidos de las huestes alistándose para la acometida.
Aquel pintor enfrentó el espejo como todas las noches antes de dormir y comenzó a preparar con esmero la crema de afeites en la vieja jabonera de peltre que heredara de su tío, el Brigadier Pedro Sandoval, quién también era su padrino. Pasó reiteradamente la antigua navaja J. A. Henckels Solingen Zwillingswer en el viejo asentador, que pertenecieran a su padre.
Cada vez que iniciaba el ritual de rasurarse imaginaba la piel de su ancestro tocando suavemente la suya, había amado mucho a su padre.
Miró fijamente la imagen que le devolvía el cristal y se descubrió mas viejo. Algunas arrugas paralelas partían del vértice mismo de sus ojos con destino incierto; también en su nariz había aparecido un surco largo que la atravesaba de derecha a izquierda, a pesar de todo ello el extraño verde de sus pupilas lo hacían ver apuesto.
Comenzada la tarea, sus propias muecas le causaron gracia y rió con ganas.
Tomó la toalla que había permanecido en el agua bien caliente quemándose la yema de los dedos y la colocó lentamente sobre su rostro, tal como aprendiera de su padre el General. Así pasó unos cuantos minutos esperando que los pelos duros que llenaban su rostro se volvieran más suaves para continuar la afeitada.
En ese trámite trató de imaginar la mejor posición en el frente de batalla. Recordó cuando adolescente recorriera junto a su padrino el lugar del encuentro, y se figuró el Cerrito Colorado con el río Salado y los montes de fondo, ese sería el marco ideal, pero debía llegar temprano para acomodar las herramientas y los materiales.
No iba a necesitar de andamios o escaleras, desde allí dominaría el campo de batalla en más de ciento ochenta grados.
Sebastián Girondo se había enrolado con el grado de teniente 2do en el batallón de voluntarios de Cazadores del Monte, y su tarea no era apuntar fusiles cañones o pistolas, sino retratar las batallas en unas enormes telas que él mismo llevaba al frente. Habíase convertido en el mejor, dibujando hasta el más mínimo detalle de aquellos cruentos enfrentamientos.
Cuando Sebastián comenzó a afeitarse notó que las arrugas de su rostro le dificultaban mas la tarea y otro acceso de risa lo atrapó mofándose de si mismo.
En el dormitorio Estela Larroque no conseguía conciliar el sueño. Cada vez que lograba un pequeño letargo, la imagen recurrente de una explosión y los pomos de acuarelas volando por el aire en pedazos, manchando el lienzo y el rostro de su amado que caía a un abismo inacabable la despertaba.
-      Si algo malo le ocurre no podré vivir sin él - Pensaba
Aquellas eran campañas largas que obligaban a los regimientos a mantenerse por meses alejados de sus familias. En los campamentos, los días se hacían eternos, y especialmente esta cruzada al Salado se adivinaba larga, cuando menos tres meses.
La marcha comenzó de amanecida atravesando los campos de Don Jaime Salvatierra. Los verdes pastizales daban a la panza de los criollos y sobraban las aguadas por todo el teritorio. El suave viento de octubre ayudaba a paliar el calor que anunciaba un verano feroz.
Dos días después, la tropa estaba desplegada detrás de las bajas serranías que impedían al enemigo observar el modo de formación.
Sebastián aguardaba nervioso la señal que le indicaba que podría avanzar hasta ocupar la altura previamente seleccionada para dar eternidad al combate.
 Cinco mil hombres y treinta cañones debidamente dispuestos comenzaron los primeros movimientos. Sebastián comenzó a trepar la cuesta con la dificultad que significada la carga de cajas de óleos, pinceles, telas y atriles. En poco menos de cuarenta minutos ganó las alturas, cuando ya las primeras balas amigas zumbaban sobre su cabeza e iban a diezmar al ejército enemigo.
Rápidamente comenzó el armado del primer atril, ubicó el taburete y delineó los primeros trazos.
El extenso bosque de sauces que bordeaba el río aparecía apenas detrás de la espesa nube que pólvora negra, exceso de los cañones que dejaban flotar en el aire con cada descarga; así se plasmaba en la tela, junto al batallón de cazadores que avanzaba detrás de la caballería.
En plena abstracción, aquel soldado artista dejaba volar los delicados pelos de marta sobre la tela, eternizando la encarnizada pelea.
Así, el sonido de la guerra se había ido y en su cabeza solo se procesaban imágenes. Las bandadas de pájaros aturdidos y los avestruces desorientados que cruzaban la cancha donde se desarrollaba el combate se mezclaban con el pajonal espeso, el fuego de la metralla y los hombres trenzados en cuerpo a cuerpo.
Ensimismado como estaba no había notado que los bombazos se acercaban peligrosamente a su posición de altura.
La esfera metálica brotó de la negra boca del cañón que inmediatamente escupió fuego, humo y truenos y fue a dar a unos veinte metros de la posición del pintor. Algunas esquirlas alcanzaron el sostén del lienzo partiendo la madera en mil pedazos. Los pomos y latas de óleo volaron por el aire mezclándose su contenido con el humo del intenso cañoneo en una alucinante y efímera obra. El resto de la metralla pasó apenas sobre la cabeza de Sebastián, y algunos fragmentos pequeños le hirieron el rostro.
Tormentosamente, aquel hombre logró arrastrarse hasta la tela, único fin por el que ponía en riesgo su vida.
Girondo logró alcanzar la pintura una fracción de segundo después de la nueva explosión y fue a arrastrarla hasta una zanja cercana.
En aquel sitio pasó el resto de la ofensiva.
Finalmente su ejército alcanzó la victoria.
El sol declinaba por detrás del verde follaje de los sauces y parecía hundirse en el suave curso de agua. La vorágine de los enfermeros, médicos y voluntarios combinados con la gritería de los heridos y las voces de orden hacían del campamento un delirio; Sebastián Girondo, aún con el rostro ensangrentado permanecía en su tenderete.
Como pudo extendió su obra sobre el mesón y auxiliado por la luz de unas velas fue a observarla con detenimiento.
Uno a uno repasó los personajes que un rato antes esbozara su pincel.
Le llamó la atención una mancha carmín con forma de corazón que producto de la explosión se había plasmado sobre la negritud del humo.
Correctamente en medio del cuadro había dibujado a lo lejos el fuego y la bala brotando de la boca de un cañón, y en primer plano, en medio de los pinceles y un remolino de colores, pomos y potes de pintura el cuerpo sin vida de un paisajista de la guerra.
Tres noches después un chasqui llegaba a la casa grande con la noticia de la caída de Sebastián cumpliendo con su deber en medio de las operaciones y recibía la novedad de la inesperada muerte de Estela tres tardes atrás.
La negra María, espectadora y oyente involuntaria de los encendidos diálogos de ambos amantes comprendió de inmediato la insólita y prematura partida de la joven señora.
Con el último estertor de una vela y un momento antes del inmortal abrazo, Sebastián observó sonriente a su Estela atravesar la entrada de la tienda.